UNA REALIDAD DE FÉ

 

 

 

I. Del nombre de Rocinas al título del Rocío

 

1.- El nombre primitivo de la Virgen fue Nuestra Señora de las Rocinas, haciendo alusión al lugar donde comenzó a ser venerada. En 1653 el pueblo de Almonte comienza a llamar a su Virgen con el título de Nuestra Señora del Rocío.

 

2.- El nuevo nombre se inspira en la liturgia de la Misa de Pentecostés, que compara la acción del Espíritu Santo con la fecundidad del Rocío. Por este motivo se hace también el traslado de su fiesta del 8 de septiembre al domingo, Solemnidad de Pentecostés. Con estos acontecimientos el pueblo de Almonte quiso significar que la Virgen del Rocío es la Virgen del Espíritu Santo, la Virgen de Pentecostés.

 

3.- El pueblo también invoca a la Virgen del Rocío con otros títulos:

- Blanca Paloma , en alusión al Espíritu Santo en forma de paloma que preside sus andas.

- Reina de las Marismas , en alusión a las Marismas del Guadalquivir que se encuentran junto a su Santuario.

- Pastora , en alusión al traje que luce cuando es llevada al pueblo de Almonte.

 

II Romería de Pentecostés

 

1.- La Romería es el acontecimiento más importante del año rociero. Pero es Romería de Pentecostés, es decir, reunión del pueblo para celebrar, con María, su Madre, la venida del Espíritu Santo. Se calcula que, en los últimos años, la asistencia de personas a la romería se acerca al millón y medio de personas.

 

2.- Actualmente el Rocío se articula en torno a 100 Hermandades Filiales bajo la dirección de la Hermandad Matriz de Almonte.

 

3.- Los actos oficiales de la romería comienzan la mañana del Sábado anterior a Pentecostés haciendo su presentación las Hermandades ante la Virgen del Rocío, representada por la Hermandad Matriz, que las acoge en su nombre.

 

El siguiente acto es el Rosario que reza el pueblo de Almonte, en la noche del sábado, con el fín de invitar a las Hermandades Filiales congregadas a participar en el Rosario del Domingo. En la mañana del Domingo de Pentecostés se celebra lo que constituye el acto central de la Romería: la Misa Pontificial presidida por el Obispo de Huelva – y concelebrada por los Capellanes de las Hermandades- ante el retablo que forman los SIMPECADOS de las mismas. Por la noche se celebra el Rosario con todas la Hermandades Filiales. La Romería culmina con la salida procesional, a hombros de los almonteños, de la Virgen del Rocío que visita a sus Hermandades.

 

III El Camino

 

1.- Cuando un rociero habla del camino se refiere al trayecto que realiza con su Hermandad desde su pueblo hasta la Aldea del Rocío . Es el camino que concluirá con la llegada al Rocío y la presentación ante la Virgen.

 

2.- Pero, en un sentido más amplio, el camino es la preparación para la Romería . Es un camino duro, sin las comodidades de nuestra época, pero el buen rociero está radiante de alegría porque, a cada paso, se acerca a su Madre, la Virgen. En el camino se comparte, se convive con los Hermanos en un claro ejemplo de fraternidad impregnado con el carácter festivo de nuestra tierra.

 

3.- No podemos olvidar el sentido eclesial del camino . En él vemos al Pueblo de Dios caminando en torno a su Madre, representada por el Simpecado, que es el centro del camino. Ante él se celebra la Santa Misa del Alba, se reza el Angelus y al anochecer el Rosario. Ante él se canta, se baila, y se llora. Cada Simpecado representa en su Hermandad, a la Virgen del Rocío y los hermanos lo veneran con la misma Fe que cuando se postran ante Ella.

 

4.- Pero los rocieros no sólo hacen este camino, todos los Domingos del año van Hermandades al Rocío en peregrinaciones oficiales y también especiales que hacen que la Aldea del Rocío esté siempre llena de peregrinos que, como buenos hijos, acuden a ver a su Madre.

 

IV El Rocío, una realidad de fé

 

1.- "Para ser buen rociero primero hay que ser cristiano/ y acordarse del que sufre/ y al tiempo darle una mano./ Llévala en el corazón, lo mismo que en el sombrero/ que así es como se conoce a los buenos rocieros ". (Copla).

 

2.- El rociero es, ante todo, un cristiano . Su devoción a María Santísima del Rocío es un acto de fe en su Hijo, en Cristo. El Rocío constituye un camino plenamente válido para llegar a Dios a través de su Madre.

 

3.- En el Rocío cobra especial fuerza los sacramentos. Las confesiones en el Santuario son muestras de rendiciones totales a Cristo, de conversiones verdaderas gracias a la acción del Espíritu Santo a través de la Santísima Virgen. La Eucaristía, siempre multitudinarias, es un claro ejemplo de que, a través del la Virgen, se llega a Dios. Las rejas del Santuario son testigos privilegiados de oraciones, súplicas, esperanzas y promesas cumplidas en acción de gracias a María Santísima del Rocío, Virgen del Espíritu Santo.

 

4.- Todas las Hermandades Rocieras tienen prácticas religiosas durante todo el año, dirigidas por su Capellán como la celebración de la Misa semanalmente, rosarios, etc. que dan testimonios de que la vida del rociero no es más que la vida de un cristiano que intenta acercarse a Dios a través de su madre y todo ello con el talante alegre de nuestra tierra.

 

V El Rocío, camino de espiritualidad cristiana

 

1.- La devoción a la Santísima Virgen del Rocío ciertamente constituye, por su tradición y su contenido espiritual, un cauce extraordinario de espiritualidad cristiana. La experiencia lo demuestra el testimonio de tantas personas que han desarrollado y vivido su fe por este camino.

 

2.- Para muchos el amor a la Virgen se convierte en verdadero camino por el que encontraron y encuentran a Jesucristo. Ante Ella han llorado sus pecados, reciben la Eucaristía, confiesan sus culpas, escuchan la Palabra de Dios y oran fervientemente. Más aún, han quedado definitivamente ligados a Dios y comprometidos con su fe cristiana.

 

3.- Muchas personas han encontrado en ambientes rocieros la mano amiga, la verdadera fraternidad, y han descubierto en la Iglesia una familia de Fe , pero de una Fe festiva y gozosa, el servicio al hermano y la alegría de compartir con el que sufre.

 

4.- Otros han encontrado en esta advocación, Virgen de Pentecostés, además de su entrañable Madre, el modelo perfecto de fe para su vida cristiana. Más aún, han descubierto el papel fundamental del Espíritu Santo en la vida del creyente al contemplar la acción del mismo Espíritu en la vida de la Virgen María, Virgen del Espíritu Santo.

 

5.- La raigambre y la fuerza espiritual que tiene la devoción a la Santísima Virgen de nuestro pueblo, su poder de convocatoria, y las grandes posibilidades que ofrece para una auténtica evangelización está revelando que esta expresión de religiosidad mariana no es un simple fenómeno socio-cultural, sino una realidad de fe y de gracia extraordinaria dada por Dios generosamente como medio de salvación y santificación a esta tierra de María Santísima. Solo una mirada profunda de fe nos hará descubrir la verdad del Rocío.

 

Oración Señora y Madre del Rocío

Virgen del Espíritu Santo,

yo me entrego enteramente a ti

y en prueba de mi filial afecto

te consagro mi vida, mi corazón,

mi cuerpo y alma, todo mi ser.

Y ya que soy todo tuyo

¡Oh Madre de bondad!

guardame y defiendeme

como cosa y posesión tuya

Amén

 

© Hermandad Matriz de Almonte Nuestra Señora del Rocio c/. Sebastián Conde, 4 21730 Almonte Huelva