EL RETABLO

Comienzan los trabajos del nuevo retablo del Rocío, en el año 1981, cuando el entonces Presidente de la Hermandad, Santiago Padilla Espina, junto al tallista, Antonio Martín Fernández, daba el primer golpe de gubia. Antonio Martín, además de encargarse de la talla completa del retablo, fue quien consiguió concluir de forma práctica y realizable, el proyecto original diseñado por D. Juan Infante Galán.

Además del propio Antonio Martín, como tallista y autor del proyecto del nuevo retablo, intervinieron también en la realización de tan magna obra, el escultor Manolo Carmona, Matías Aceitón, el carpintero almonteño, el Rvdo. P. D. Manuel Jesús Carrasco Terriza, como autor del proyecto iconográfico, y los doradores, Antonio y Manolo.

El acto inaugural del nuevo camarín de la Virgen, completados los dos primeros cuerpos del retablo, tuvo lugar el 28 de mayo de 1999, consistiendo en una presentación al pueblo de Almonte, que vio aparecer por vez primera a su Patrona, en el nuevo camarín. Poco después, el 14 de junio del mismo año, al cumplirse el sexto aniversario de la vidita de S.S. el Papa, era solemnemente bendecido por el Sr. Obispo de Huelva, Monseñor Ignacio Noguer Carmona.

Tuvieron que esperarse todavía algunos años, para culminar completamente el retablo. Así, tras largas vicisitudes, veinticinco años después de que se iniciara, en una tranquila tarde de primavera, del día tres de mayo de 2006, a las ocho menos cuarto de la tarde, el retablo del Rocío quedaba completamente terminado, y lo anunciaban, repicando, las campanas del Santuario. La bendición e inauguración solemne de tan magna obra, tendría  lugar pocos días después, el 29 de junio, día de San Pedro, el patrón de Almonte, en presencia de todos los artífices del retablo. 

fotos web 071

 

Los artífices del Retablo del Rocío, en una foto tomada el día de su bendición

fotos web 041

Cuando se contempla el Retablo del Santuario del Rocío, es imprescindible verlo con objetividad, teniendo en cuenta, en palabras de Manuel Jesús Carrasco Terriza, responsable del proyecto iconográfico del mismo, que "su aspecto, más que el de un libro abierto con estampas, es el de la fachada arquitectónica de un edifico eterno, que queda más allá de sus columnas".

 

 

Todos los que diariamente lo admiran, contempla extasiados esta obra que es, a decir de los entendidos, la mayor obra barroca de los últimos siglos. Todos alaban su magnífica fábrica y dentro de la misma, las diferentes esculturas que en ella se representan.

 

Pero ¿realmente todo el mundo sabe exactamente que representan esas figuras que rodean a María Santísima del Rocío? Ninguna está colocada al azar ni de forma arbitraria.

 

El retablo está íntimamente ligado a la fachada de entrada de la Ermita, la cual, bajo la gran concha o venera del peregrino que nos da la bienvenida recordando el bautismo purificador, sirve de tránsito del mundo terrenal al divino, siendo el retablo un adelanto de la gloria que nos espera.

 

 

      La concha bautismal nos da la bienvenida

 

 

La nave central del Santuario viene a significar el peregrinar del camino hacia el altar, donde Jesús nos espera, dándonos paso al acceso al cielo, que es el retablo.

 

 

 

El Camino hacia Jesús  

 

Ocupando la parte central y dentro del Camarín coronado por el escudo de María, Ella, Nuestra Señora del Rocío, rodeada de cabezas de ángeles y angelotes que ensalzan a la Concebida Sin Pecado Original, o como se la denominaba antiguamente, la Tota Pulcra.

 

 La Virgen en el centro del Retablo

 

          Detalles del interior del Camarín

 

                          Escudo de María                                                                                               Angelote

 

Es lógico que por ello el retablo esté coronado por el Espíritu Santo, junto al Padre y al Hijo, en forma de Blanca Paloma, (rompimiento de la Gloria) derramando siete rayos de dones (inteligencia, sabiduría, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor a Dios) sobre la Virgen y los Apóstoles el día de Pentecostés. (Recordemos la simbología del 7 en la Biblia y en la historia rociera). En el antiguo retablo de Cayetano D'Acosta también estaba representada esta escena de Pentecostés.

 

La Santísima Trinidad                                                                     La Virgen junto al Colegio Apostólico

 

 Vista General de los Cuatro Angeles músicos .

"¿No oís cada vez más próxima, esa gloriosa música de guitarras, sonajas, tambor y flauta?"

 

Junto a la Virgen, se sitúan los llamados Santos Intercesores: San José y San Juan Bautista, las personas que más cerca han estado de la Virgen Santísima, y que han sido testigos de la estrecha relación de María con el Espíritu Santo. Por su cercanía afectiva y por su parentesco, hacen de mediadores ante la Virgen y ante Jesús.

 

 

Mirando el retablo de frente y en el lado del Evangelio (lado izquierdo), está San José en talla de cuerpo completo, el más cercano a Maria (amén de Jesús), esposo de la misma y elegido para hacer de padre putativo del Hijo de Dios.

 

 San José (A la izq. el actual y a la dcha. el de la antigua Ermita)

 

En las Reglas de 1757 de la primitiva Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, se recogía en su Capítulo VII, que “annualmente, el Domingo de Pasqua de Espiritu Santo, Vispera del en que se celebra a Nra. Madre, y Sra. Se aga en su Sta. Casa una Fiesta de Misa Cantada, y Sermon à Nro. Glorioso Patriarca implorandole, en ella su poderoso Patrocinio”, dado que en el “crucero de la Iglesia de Nra. Madre y Sra. Del Rocío, ay Altar en el que se venera la Sagrada Imagen de Nro. Glorioso Patriarca Sr. S. Josef, …”

 

Era igualmente costumbre que cuando la Virgen del Rocío era trasladada a Almonte, era recibida por la imagen de San José, portada en andas. Actualmente, San José sigue estando presente en la devoción rociera ya que una de las campanas de la espadaña le está dedicada.

 

A los pies de San José, dos relieves nos recuerdan el momento de la Anunciación del Arcángel San Gabriel a la Virgen “que concebirá por obra del Espíritu Santo” y junto al Camarín de la Virgen, el Nacimiento del Niño Jesús.

 

 

La Anunciación                                               El Nacimiento de Jesús

 

Al lado contrario, a la derecha de la Virgen, podemos contemplar una talla de cuerpo completo de Juan El Bautista, portando en brazos al Cordero de Dios y con vestido de anacoreta del desierto.

 

 

San Juan Bautista

 

 

Es justo señalar que Juan El Bautista, fue testigo por dos veces de la acción del Espíritu Santo, ambos inmortalizados en los dos relieves que a sus pies representan a la Virgen María visitando a su prima Santa Isabel, encinta de Juan y que según las Sagradas Escrituras, en el momento de la Visitación, “…Juan saltó de alegría en su vientre e Isabel fue llena del Espíritu Santo…”.

 

Por segunda vez, Juan fue testigo del Espíritu Santo, en el momento del Bautismo de Jesús, sobre “quién bajó el Espíritu en forma de Paloma”.

 

                        La Visitación a su prima Santa Isabel                        El Bautismo de Jesús en el Jordán

 

En la vertical sobre San José y de San Juan Bautista, están los bustos de San Pedro  (obsérvese que lleva en las manos las llaves del Reino de los Cielos) y de San Pablo (lleva en las manos la espada de su martirio), respectivamente que enlazan directamente con los cuatro evangelistas que llenan las cuatro pechinas de la cúpula central, todos ellos inspirados por el Espíritu Santo para plasmar sus escritos sagrados.

 

 

 

En la parte inferior del retablo y de izquierda a derecha según se observa, están los bustos de los cuatro Padres y Doctores de la Iglesia latina como se comentó con anterioridad: San Jerónimo, San Gregorio Magno, San Ambrosio y San Agustín.

 

 

       San Jerónimo                        San Gregorio Magno                  San Ambrosio                    San Agustín

 

 

El motivo de su ubicación es que todos ellos, junto a Pedro y Pablo, fueron inspirados directamente por el Espíritu Santo para sus escritos. En el caso concreto de San Pedro, es igualmente una alusión local al patrón de la Villa de Almonte.

 

A lo largo de todo el retablo, se pueden encontrar símbolos bíblicos y rocieros (también llamados parlantes): El Lirio (de las marismas), la Rosa (temprana), la Estrella del Mar y Estrella de la Mañana, el Pozo (pocito del Rocío) y la Fuente.

 

    Lirios en las columnas

 

En el centro, dos ángeles sostienen a Maria en el momento de la Asunción a los cielos.

 

 

Los ángeles al pie del Camarín

 

Para terminar, en lo que viene a ser el banco o zócalo sobre el que se asienta el retablo, ejecutado en mármoles rojos y negros, dos puertas laterales exhiben el escudo del Papa Juan Pablo II, en la parte izquierda y el escudo de la Casa Real española a la derecha, sirviendo para indicar en la época en que se hicieron.

 

 

En los laterales, sobre las rejas que dan acceso a la Capilla del Patronazgo o del Sagrario (a la derecha) y la Capilla Real o antesacristía (izquierda), podemos contemplar los escudos de la Villa de Almonte y de la Hermandad Matriz , respectivamente.

 

Escudo Hermandad Matriz y escudo de la Villa de Almonte

 

Vemos pues que todo el retablo es un canto a la función vivificadora del Espíritu Santo, Rocío de Vida, que, volviendo a nombrar a Carrasco Terriza, "contribuirá a la mejor comprensión del misterio de María, bajo el título del Rocío del Espíritu Santo, y moverá a los fieles rocieros a pasar del asombro a la súplica... El peregrino que llegue al Rocío, encontrará a María, que muestra a su divino Hijo en sus brazos, y lo ofrece en las manos del sacerdote que distribuye la sagrada comunión.

 

Bibliografía:

 

J. M. Glez. Gómez - M. J. Carrasco Terriza : "Catálogo Monumental de la Provincia de Huelva" (Volumen 1)

-1999 Rocío: Boletín Oficial de la Hermandad Matriz de Almonte de Diciembre 1998 y Mayo 1999

- Fondo documental del Centro de Estudios Rocieros del Ayuntamiento de Almonte (CER)

- Manuel Jesús Carrasco Terriza "Rocío de Vida-PROGRAMA ICONOGRÁFICO DEL RETABLO DE NUESTRA SEÑORA DEL ROCÍO" Publicado en "El escultor Manuel Carmona y el retablo de la Virgen del Rocío", Catálogo de la exposición, Sevilla, Caja San Fernando, Septiembre-Octubre, 1998, http://www.carrasco-terriza.com/

- Archivo Particular. Información e imágenes tomadas de la web http://www.hermandadrociosevilla.com