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D. Juan Ignacio Reales Espina

Presidente de la Hermandad Matriz

 

Quiero hacer llegar mi saludo afectuoso a todos los devotos de la Virgen del Rocío, a través de esta web oficial de la Hermandad Matriz, y ofrecer mi mejor disposición como Presidente, para trabajar por el bien del Movimiento Mariano Rociero.

 

He de incluir en estas líneas, mi sentimiento de gratitud a Dios Ntro. Señor y a la Virgen del Rocío, por haberme encomendado la honrosa tarea de Presidir la Hermandad Matriz, y de regir sus destinos con la Junta de Gobierno. Y mi gratitud a mis hermanos, por la confianza que depositaron en nosotros, al elegirnos para tan alta responsabilidad.

 

Transmito también mi saludo y mi afecto, a toda la familia Rociera, a sus Hermandades y Asociaciones, a todos los devotos de la Virgen, que contribuyen a la universalidad de esta multisecular devoción mariana. Asumo la presidencia de la Hermandad Matriz, con espíritu de diálogo y de servicio a los hermanos, buscando siempre la unidad y fraternidad en nuestra Hermandad y en la Familia rociera.

 

Como Hermandad, plenamente conscientes de que somos una Asociación Pública de la Iglesia, hemos de hacer con nuestro trabajo diario, una profesión pública de fe, más allá de los ámbitos estrictamente privados. Tenemos que contribuir con nuestro ejemplo, y teniendo a María como modelo, a la nueva evangelización de España y del mundo, a la que todos estamos llamados, dando testimonio de nuestra Fe cristiana y defendiendo los postulados y el magisterio de la Santa Madre Iglesia. En los tiempos de relativismo que nos toca vivir, tenemos que defender que no todo vale, que no todo da igual; al contrario y frente a ello, hemos de contribuir a una nueva búsqueda de la dimensión trascendente del ser humano.

 

No encuentro mejor programa de actuación para esta Junta de Gobierno, que el que nos dejó señalado magistralmente, el ya Beato Juan Pablo II, en su histórica e inolvidable visita al Santuario del Rocío, el 14 de junio de 1993, cuando nos exhortaba:

“Es necesario, pues, que, ahondando en los fundamentos de esta devoción, seáis capaces de dar a estas raíces de fe su plenitud evangélica;…

… desligar la manifestación de religiosidad popular de las raíces evangélicas de la fe, reduciéndola a mera expresión folklórica o costumbrista, sería traicionar su verdadera esencia. …

Os invito, por ello, a todos a hacer de este lugar del Rocío una verdadera escuela de vida cristiana, en la que, bajo la protección maternal de María, bajo sus ojos maternos, la fe crezca y se fortalezca…”

 

 

Con estos objetivos, impulsaré desde mi presidencia, como líneas fundamentales de actuación de la Junta de Gobierno de la Hermandad, la caridad, el culto a la Virgen y la formación de nuestros hermanos.

 

Por encima de todo, creemos que una Hermandad tiene que destacar por estar al servicio de los que necesiten su ayuda y amparo. Tenemos que volcarnos en ayudas sociales en nuestro pueblo, especialmente en los momentos difíciles que vivimos. Ayudas económicas, dentro de nuestras posibilidades, pero también iniciativas de más proyección, de acompañamiento, de promoción y desarrollo personal.

 

El culto a la Virgen, nuestra Madre del Rocío, y a su Hijo, el Pastorcillo Divino, tienen que ser, cómo no, la insignia y el norte de nuestras actuaciones. Es nuestra mayor ambición seguir dilatando las fronteras y el reinado de su devoción en todas partes, y también aquí, en Almonte y en el Santuario del Rocío, mejorando en la cantidad y calidad los actos y cultos que celebremos en su honor.

 

Y la formación de los hermanos, es una apuesta necesaria para el futuro de nuestra Hermandad y de la devoción a la Virgen del Rocío. Para que El Rocío siga creciendo como hasta ahora, en el camino correcto, siempre de la mano y con el impulso del pueblo de Almonte, tenemos que apostar muy fuerte, para ofrecer a todos nuestros hermanos instrumentos que ayuden a consolidar una sólida formación como personas, incidiendo en el conocimiento de la historia y las raíces del Rocío, de nuestras costumbres y tradiciones, y en los fundamentos de nuestra fe cristiana. En esa formación ha de cobrar un papel relevante el trabajo que hagamos con nuestros jóvenes, que son la mejor garantía de nuestro presente y de nuestro futuro.

 

Hemos recibido una preciosa herencia, un tesoro de fe legado por nuestros mayores, del que tenemos que ser sus guardianes y custodios: la devoción a Mª Stsma. del Rocío, guardada celosamente por el pueblo de Almonte, y compartida con generosidad por sus devotos en todo el mundo. Me toca ahora, con la Junta de Gobierno, hacer honor a ese legado, y preservarlo para las generaciones futuras.

 

Para ello, acabo invocando la intercesión de Nuestra Madre, la Virgen del Rocío, para que me ilumine como Presidente de la Hermandad; a Ella encomiendo el trabajo de la Junta de Gobierno, para que nos conceda su protección maternal, nos guíe en el camino que emprendemos, y nos conforte con el Rocío del cielo.

 

Juan Ignacio Reales Espina

Presidente de la Hermandad Matriz

 

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El Presidente de la Hermandad, D. Juan Ignacio Reales Espina, con los Ex-Presidentes de la Hermandad, D. José María Castrillo Moreno,  D. Pedro Rodríguez Villa y D. José Joaquín Gil Cabrera.

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Toma de posesión y juramento del cargo de Presidente de la Hermandad. 29 de junio 2011

 

 

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Mons. José Gutiérrez Mora, con los componentes del Grupo "Fraternidad Rociera",

miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad

 

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Segunda Toma de posesión, 29 de junio 2015

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 El Presidente con su familia, el día de su toma de posesión. 29 de junio 2015

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