EL CAMINO DE VUELTA

 

Cuando la Virgen vuelve a su Santuario al mediodía del lunes, la Romería acaba; miles de romeros, tras dirigir una última mirada a la Señora, emprenderán el camino de vuelta, con sus hermandades, hasta sus pueblos y ciudades. Con el corazón rebosante por las alegrías vividas, pero cansados, con lágrimas en los ojos por un Rocío que acaba, inician ya la cuenta atrás para un nuevo camino, para un nuevo Rocío.

Pero con la Romería no acaba el Rocío, el Rocío no acaba nunca. Al acabar cada Romería, comienza de nuevo el calendario rociero, que se renueva cada año, como nuestras vidas, con la vista puesta en un nuevo Pentecostés.