En Almonte, el Domingo de Resurrección es la primera señal de un nuevo Rocío. Así acaba de ser esta tarde, cuando en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción se ha presentado el cartel anunciador de la Romería de 2026. Una obra del artista Daniel Franca que, según su autor, “parte de un hecho fundamental que establece la relación de la Virgen y su pueblo: la mirada de María”.
La propuesta parte de una inversión del punto de vista más habitual. El cartel plantea a la Virgen del Rocío mirando a su pueblo, convirtiendo esa mirada en el eje visual y conceptual de la obra. No se trata sólo de un gesto piadoso, sino de una idea que remite a la cercanía, al reconocimiento y a la presencia viva de la Madre entre los suyos, en diálogo también con la súplica tantas veces repetida en las salves: “devuélvenos tu mirada”.
Las miradas del pueblo se presentan así cargadas de sentido, como expresión de oración, esperanza y llamada, en una composición que remite además al significado profundo de Pentecostés: “la manifestación de lo divino en la comunidad, en lo colectivo, en la unión de muchas voces y muchos rostros”, explica Franca. El cartel convierte así al espectador en parte activa de esa escena compartida.
El autor enlaza además esta propuesta con una reflexión de Antonio Gala sobre “una fe del pueblo que asciende de abajo arriba”, una idea que encuentra en la mirada de la Virgen un cauce de encuentro entre el cielo y la tierra, entre la expresión íntima de la fe y su dimensión popular. De este modo, la obra propone también una lectura espiritual y contemporánea de uno de los vínculos más hondos entre la Virgen del Rocío y su pueblo.
El cartel se completa con el diseño tipográfico de Ale Rojas, que mira a los años ochenta como punto de partida visual, coincidiendo con la etapa en la que la Romería del Rocío fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Recuperando códigos gráficos de aquella época desde una reinterpretación actual, con una composición de jerarquía clara en la que destacan un titular y una fecha de gran fuerza expresiva, acompañados por tipografías secundarias, de raíz de los 70, que aportan equilibrio, dinamismo y claridad al conjunto.











