Hemos alcanzando el ecuador de estos Rosarios que llenan de oración las calles de Almonte, mientras seguimos preparándonos para la llegada de Nuestra Madre.
Nuestro agradecimiento, en esta ocasión, a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo por la acogida y hospitalidad dispensadas en estos días en los que nuestro Simpecado se acoge en su capilla, desde donde también iniciará hoy el Rosario.
Seguimos caminando juntos hacia la Venida.











