Últimos Boletines
 

Rincón de la Esperanza | Evangelio y Reflexión. Domingo IV de Pascua


El buen pastor da su vida por las ovejas

Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-18

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo las roba y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor.

Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».

Palabra del Señor.

 

Reflexión

Estimados amigos y queridos hermanos todos.

Este cuarto domingo de pascua entre repuntes y bajadas, normas y más normas, cierres perimetrales y autonómicos, nuevas elecciones, la incertidumbre que provoca la llegada de vacunas y la lenta campaña de vacunación están convirtiendo nuestra vida en un auténtico desconcierto que nos impide vivir con intensidad todo lo que Dios nos regala cada día.

Aún así, todavía, es posible encontrar paz y descanso en este maremoto de acontecimientos. Basta acercarnos al evangelio y leerlo detenidamente para tomar conciencia y ver que en esta vorágine de sucesos no estamos solos: Jesús, como buen pastor, cuida de su rebaño hasta dar la vida por sus ovejas. Esta imagen del “Buen Pastor” está tomada del mundo rural y marca la diferencia entre el pastor asalariado que por desgracia hay muchos y no están muy lejos.

La diferencia más importante entre uno y otro estriba en que el Buen pastor cuida de todo el rebaño y se preocupa por cada una de sus ovejas. En cambio, el asalariado huye ante el peligro y abandona el rebaño porque no lo considera suyo. También en el mundo bíblico podemos encontrar diversas connotaciones sobre la imagen del Buen Pastor:

  1. Aplicada a Dios como guía y acompañante de su pueblo a lo largo de la historia, “El Señor es mi Pastor nada me falta”. (Sal 22)
  2. También son llamados así los dirigentes políticos y religiosos de Israel.
  3. Por último, Jesús se aplica el titulo de Buen Pastor cuando denuncia las conductas y comportamientos de los dirigentes que buscan su propio interés y no el del rebaño que se le ha encomendado.

En esta última, Jesús compara su actitud con la de los fariseos, que en vez de servir al pueblo se están sirviendo de él. Esta imagen no es algo que pertenezca al pasado, sino que tiene una tremenda actualidad. La podemos encontrar en el mundo religioso (grupos, comunidades, hermandades, asociaciones, …). En la política (en forma de corrupción e imposición de sus intereses antes que buscar el bien común). Y, por supuesto, en la sociedad (en el entramado de las relaciones humanas).

Desde mi punto de vista, la expresión: “Yo soy el Buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen”, es la más significativa e importante. Jesús se denomina así para expresar su relación con los creyentes, entendiendo el verbo conocer en sentido bíblico que alude a una relación de conocimiento mutuo, íntima y de comunión entre los seres humanos. De ahí que insista en que su donación o entrega es radical: “yo doy mi vida por las ovejas”

Esta expresión no sólo pone de manifiesto que da la vida por su rebaño, sino también por otras ovejas que no son de su redil. Es decir, hace referencia de los paganos, aquellos que no formaban parte del pueblo de Israel. En este sentido, nos hace vislumbrar la dimensión universalista de su “muerte” mediante la cual todos seremos convocados en una misma familia.

Santa María del Rocío, Madre de Dios y nuestra, ayúdanos con Tú intercesión a formar parte del rebaño de tu Hijo, Pastor Divino, que se manifiesta en la Iglesia: la gran familia de los hijos de Dios.

 

Francisco Jesús Martín Sirgo

Director Espiritual de la Hermandad Matriz, Párroco de la de Ntra. Sra. de la Asunción, de Almonte y Rector del Santuario de Ntra. Sra. del Rocío.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies

Privacy Settings saved!
Configuracion de Privacidad

Cuando visita un sitio web, puede almacenar o recuperar información en su navegador, principalmente en forma de cookies. Controle sus servicios personales de cookies aquí.


Estas cookies se utilizan para recoger información sobre cómo usan estas páginas web nuestros visitantes. Toda la información es recogida de forma anónima y puede incluir datos como el navegador que se está utilizando, número de páginas vistas. Esta información nos ayuda a mejorar esta web y su experiencia al visitarnos.
  • _ga
  • _gat
  • _gid

Rechazar todos los servicios
Acepto todos los servicios