Parque Nacional Doñana

EL ENTORNO

"cuando al nacer la mañana, volaban patos silvestres..."

Tras la conquista de Sevilla en 1248 por los reinos cristianos, el rey Alfonso X el Sabio convierte Doñana en un cazadero real. Sin embargo, no es hasta el siglo XV cuando comienza el dominio señorial y con éste los primeros límites y acotamientos, y la prohibición de cualquier aprovechamiento que perjudicara a la caza.

Demostración y paño de pintura del coto de Doñana, que antes se nombró la dehesa del Carrizal y la Figuera, término de la villa de Almonte, frente a la ciudad de Sanlúcar de Barrameda, propia del Exmo. Sor. Duque de Medina Sidonia.

El nombre de estas tierras se encuentra en documentos de la casa de Medina Sidonia, que describe como en 1523, el VI Duque de Medina Sidonia alquila Las dehesas del Carrizal y la Ahulaga a Sancho Herrera, alcaide de Sanlúcar de Barrameda y su mujer, Doña Ana Mallarte, que construyó un hato o vivienda, conocido como Hato de Doña Ana. Medio siglo después el VII duque de Medina-Sidonia construyó un palacio para su esposa, Doña Ana Gómez de Mendoza y Silva, aristócrata que durante muchos años fue considerada la que dio nombre a este territorio.  

A finales del siglo XVI y principios del XVII se construyen las torres almenaras durante el reinado de Felipe II, que servían de protección frente a los ataques de los piratas berberiscos.

Después de este primer período dedicado casi en exclusiva a la predación y a la obtención de los recursos cinegéticos, comienza una segunda etapa (hacia el siglo XVIII), en la que se consolidan tres usos: la explotación forestal del bosque, el mantenimiento de las dehesas y pastos para la ganadería, y el fomento del coto como cazadero, para lo que se acondiciona de nuevo el antiguo palacio.

En el siglo XIX, este espacio cobra un nuevo valor, con la publicación del Catálogo de las aves observadas en algunas provincias de Andalucía, realizado por Antonio Machado  Núñez. Doñana despierta el interés de naturalistas y cazadores nacionales y extranjeros, lo que llega a poner en grave peligro las poblaciones de algunas especies.

Doñana, desierto y océano | A. Ramos 2017

Más tarde, en el siglo XX Doñana pasa a manos de la burguesía gaditana, con la venta por parte de la Casa de Medina Sidonia a D. Guillermo Garvey, vinatero de Jerez, en el año 1900. Los nuevos propietarios de Doñana introducen especies animales, plantan pinos piñoneros y organizan monterías de forma habitual. En 1912 la finca es heredada por María de los Ángeles Medina y Garvey, casada con el Duque de Tarifa, ingeniero de montes, que continúa la labor de acondicionamiento de la finca. Pocos años después, en 1940, se constituye la Sociedad Cinegética del Coto del Palacio de Doñana.

Su inmensa riqueza faunística atrae también a ornitólogos de todo el mundo, que proponen en 1952 la internacionalización de su propiedad. Es el comienzo de una conciencia conservacionista dentro y fuera de nuestras fronteras, que culmina en 1963 con la adquisición de unas 7.000 Ha por parte del Estado Español, en colaboración con el Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF), para la creación de la Reserva Biológica de Doñana. Seis años después se crea el Parque Nacional de Doñana, que será ampliado y reclasificado por la Ley de Régimen Jurídico en 1978 y que posteriormente ha ampliado sus límites en 2004. Desde entonces, diversas figuras de protección internacional confluyen en este territorio.

Vista aérea de Doñana

La relación de este espacio privilegiado, Santuario Natural, con El Rocío es una demostración de los vínculos ancestrales del hombre con el espacio natural que habita y lo circunda, y que ha sido testigo de la devoción rociera durante más de siete siglos, formando una parte fundamental de las señas de identidad de estos pueblos de la baja Andalucía. Las hermandades del Rocío tienen plena conciencia de ello, y llevan años trabajando en minimizar su impacto en estos espacios. Una prueba de esta conciencia es el Cabildo Extraordinario celebrado por la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz en el Palacio de Marismillas en enero de 2012, en el que se formuló una declaración al respecto, repetido en el mismo lugar en diciembre de 2019, con motivo del 50 aniversario de la fundación del Parque Nacional de Doñana. Aquí se ha celebrado la última Asamblea Preparatoria de los Caminos de Cádiz para la Romería de 2022, el pasado mes de marzo de este año.

Ello se deriva de la sensibilidad especial de los rocieros hacia este espacio que ha crecido ininterrumpidamente en los últimos decenios, y de las obligaciones éticas y morales que nos ha recordado a través de la encíclica LAUDATO SI, el Papa Francisco, promulgada el 24 de mayo de 2015, siguiendo los postulados del Santo de Asís, inspirador de su pontificado. En este sentido nos comprometemos a seguir fortaleciendo la conciencia de todos los rocieros en la conservación de Doñana y el medioambiente, porque como dice el Papa Francisco: “Si el hombre se siente íntimamente unido a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo”. Y un ejemplo cercano que los rocieros tuvimos y tenemos en las enseñanzas del insigne pedagogo onubense, Manuel Siurot Rodríguez.

Retrato Papa Francisco
Retrato de Su Santidad, el Papa Francisco, sujetando en su mano derecha la edición publicada por la Hermandad Matriz, con la autorización de la Santa Sede, de su Encíclica Laudato Si´ - Nuria Barrera

"Del jardín del Universo..."

Canal Youtube

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Horario Santuario

10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00h, de Lunes a Domingo

Localización

C/ Ermita, s/n, 21750 El Rocío, Huelva

Horario Casa Hermandad

10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00h, de Lunes a Domingo

Localización

C/ Sebastián Conde, 4, 21730 Almonte, Huelva